Restaurantes en Belgrado

Lunes, Agosto 20th, 2007 @ 5:00 am | Belgrado

Mi próximo destino es Serbia, desde luego me llama mucho la atención conocer todos los países de las Balcanes y en mi búsqueda por información para organizar mi viaje, me he topado con este artículo que salió en el Periódico el País, Suplemento el Viajero, del 30 de Junio. Yo he decidido hacer un resumen sobre los locales que recomienda para comer, y así tal vez ayudar a alguno de mis lectores cuyo destino veraniego sea Belgrado.

…“En la zona antigua, junto a la catedral, se ubica el Café “?” que merece visita por varias razones. En primer lugar, porque se trata de la kafana (que es la voz para restaurante en serbio) más antigua de la ciudad. También por el cordero y el cochinillo asados, y porque dicen que aquí se sirve el mejor café turco y las galletas de nuez más sabrosas de Belgrado.

Y por el nombre, claro: en 1823, el primer dueño lo llamó Café Serbio, con autorización del príncipe Milos (gobernador de la zona para la época; el palacio de su esposa, la princesa Ljidica, está a pocos metros); a continuación le pusieron sucesivamente los nombres de Café de Tomás y Casa del Pastos; hasta que por fin el dueño decidió acabar con al confusión de tanto nombre y lo llamó El Café de la Catedral (dado que este bonito edificio está en frente al local). Escandalizado el diácono de la iglesia, puso un pleito. Al día siguiente, el dueño bajó el anuncio y pintó un signo de interrogación que ha permanecido hasta hoy.

En un estilo más cosmopolita, otro restaurante que merece el viaje en taxi (en Belgrado los taxis son muy baratos y seguros) es el animado, brillante y nocturno Zaplet (Kajmakcalanska, 2), con su fusión de cocina tradicional serbia y materias primas mediterráneas. Y ya en Zemun, que en otro tiempo fue una pequeña ciudad austrohúngara y hoy es un suburbio con encanto, se encuentra Reka (Oslobodenja 73b, Zemun). A pocos metros del hechizante Danubio se puede tomar la mejor ensalada serbia de los alrededores.”…

…”Paseando hasta el final de la calle Njegoseva se encuentra Kalenic Pijama, un resinto de grandes losas de piedra, desgastadas y brillantes. A estos puestos, repartidos por especialidades culinarias, baja la gente del campo con carros de queso feta ahumando y fresco, nueces peladas, tomates con sabor a tomate, miel remolachas, alubias, nabos… una exquisitez serbia que merece la pena buscar son als fresas salbajes en almíbar y als guindas blancas confitadas.”…



Deja un comentario: